Concepto de Ginecología

La palabra Ginecología proviene etimológicamente del griego antiguo y puede de acuerdo a ella, definirse como la ciencia que tiene a la mujer como objeto de su estudio, siendo una rama médica que se dedica al diagnóstico y tratamiento clínico y/o quirúrgico de patologías funcionales u orgánicas, relacionadas con el complejo aparato reproductor femenino: trastornos menstruales, ovarios poliquísticos, fibromas, prolapsos, endometriosis, displasias o tumores mamarios, infertilidad, trastornos relacionados con la menopausia, etcétera.

Es una ciencia muy antigua existiendo evidencias de su existencia en estados de la antigüedad, como Egipto y Grecia, pero en especial referidos a la obstetricia, profesión ejercidas por mujeres que ayudaban a otras a dar a luz. Con respecto a la ginecología su necesidad surgió también desde la antigüedad para tratar los problemas que se relacionaban con los flujos vaginales y con el prolapso uterino. Para explorar el útero los griegos usaban maderas para dilatarlo y sondas de metal para observarlo. El uso del especulo se debió a la cultura hebrea.

Actualmente, el profesional médico que se dedica al estudio del aparato sexual femenino, se llama ginecólogo. Está muy relacionado con la obstetricia que se ocupa de la mujer embarazada y del parto, teniendo en general el médico las dos especialidades, aunque pueden dedicarse exclusivamente a una de ambas.

Los estudios ginecológicos han sido objeto de muchos avances gracias a la ayuda tecnológica, que permite realizar diagnósticos más precisos gracias a instrumentos tales como los ecógrafos, que posibilitan detectar problemas en útero, endometrio, ovario (especialmente quistes) etcétera, y junto con la mamografía, ayudan a detectar el cáncer de mama.

La labor preventiva es fundamental, y además de los antes mencionados, un estudio anual necesario para toda mujer sexualmente activa es el PAP o Papanicolaou, que permite diagnosticar precozmente el cáncer de cuello de útero.