Concepto de glándula

Proveniente de igual vocablo latino, su significado originario es “pequeña bellota”. Por su forma similar a una bellota, la palabra glándula designó en los primeros tiempos a las amígdalas, para pasar a referirse a los órganos secretores en general, cuyo origen es epitelial. Las glándulas sintetizan sustancias, entre ellas principalmente hormonas, que son las que se encargan de activar el funcionamiento de tejidos u órganos o de amortiguar sus actividades; y luego las vierten fuera o dentro del organismo, cumpliendo diversos fines.

Concepto de glándula

Hay glándulas llamadas endocrinas, productoras de hormonas que liberan esas secreciones en la sangre, o en cavidades orgánicas, con efectos sobre los tejidos y el metabolismo. No tienen conducto y por eso se llaman cerradas. Un ejemplo de estas glándulas endocrinas es la glándula tiroides, que podemos localizarla en la base del cuello. Su función es producir proteínas, sobre todo tiroxina y triyodotironina, con efectos sobre la gran mayoría de los tejidos; regular el metabolismo y la sensibilidad del organismo frente a otras hormonas.
Además de la tiroides, son también glándulas endocrinas, el páncreas que produce entre sus hormonas, insulina; la hipófisis y el hipotálamo, cuyas hormonas se encargan de regular la homeostasis; las glándulas suprarrenales, ubicadas sobre los riñones, que sintetizan corticosteroides y catecolaminas; las paratiroides; el timo y la epífisis.
Otras glándulas son exocrinas pues sus secreciones, serosas, mucosas o sebáceas, salen del cuerpo, y pueden ser visualizadas externamente, como sucede con las glándulas mamarias, secretoras de leche; las glándulas sudoríparas o las glándulas sebáceas.

Hay algunas que son mixtas, como las sexuales o gónadas, ya que producen hormonas que vuelcan en la sangre, pero otras secreciones salen al exterior por medio de conductos.