Concepto de heliocentrismo

De los términos griegos, “helios” que se traduce como Sol, “kentron” que designa un punzón, y modernamente, centro, e “ismos” sufijo que da cuenta que se trata de una doctrina; el heliocentrismo es la teoría contraria al geocentrismo. Esta última, cuyo más fiel defensor fue Ptolomeo, que colocaba en el centro de nuestro universo a la Tierra fue refutada por el heliocentrismo que coloca en ese centro al Sol, y en torno de él giran los planetas con sus satélites respectivos.

Fue Nicolás Copérnico quien en los albores de la Edad Moderna retomó la teoría esbozada por el astrónomo griego Aristarco de Samos que vivió entre los años 310 y 230 antes de nuestra era. Las mediciones y resultados a los que arribó Copérnico fueron matemáticos, y como el instrumento de medición era clavado en un centro y permitía realizar circunferencias (a modo de nuestros actuales compases) “kentron” pasó a referirse a un centro. Su libro “De revolutionibis orbium coelestium” fue incluido por la iglesia entre los “libros prohibidos” por contradecir las Sagradas Escrituras.

Concepto de heliocentrismo

Este gran avance científico logrado por el astrónomo polaco Nicolás Copérnico, por su trascendencia mereció el nombre de “Revolución Copernicana”. Estos descubrimientos de Copérnico fueron perfeccionados por el astrónomo alemán, Johannes Kepler, quien en su obra “Astronomía nova” de 1609, sentó tres leyes sobre los movimientos planetarios, demostrando la primera de ellas, su movimiento no circular, sino elíptico. El astrónomo italiano Galileo Galilei (1564-1642) fue quien posibilitó los descubrimientos de Copérnico pues se hicieron valiéndose del telescopio inventado por Galileo perfeccionando el modelo holandés. Galileo reafirmó la teoría heliocéntrica de Copérnico, lo que lo enfrentó a la iglesia, y debió desdecirse de sus afirmaciones para evitar la muerte.

Isaac Newton (1642-1727) formuló la ley de la gravitación universal estableciendo la dinámica que domina el sistema solar.

El astrónomo estadounidense Edwin Hubble (1889-1953) formuló la ley sobre la expansión del universo, y demostró que el Sol no era el centro del mismo, sino que formaba parte de la vía láctea, una galaxia entre tantas otras.