Concepto de hiato

Si buscamos el origen etimológico de la palabra hiato, lo encontraremos en el vocablo latino “hiatus” y alude a una pausa o vacío con respecto al tiempo o al espacio. Si bien puede utilizarse para designar cualquier ausencia, por ejemplo “me tomé un hiato (descanso) en el trabajo o en estudio”, su uso preferentemente es a nivel gramatical o en medicina.

En Gramática designa aquella situación en que en la oración se encuentran dos vocales en una palabra pero no constituyen diptongo, o sea, no se juntan en idéntica sílaba, sino que conservan su individualidad silábica.

Los diptongos no se forman, por lo tanto, hay hiato, cuando las vocales contiguas son la “a”, la “e” o la “o” llamadas fuertes o abiertas. Ejemplo: te-a-tro; ca-e; ma-es-tra; po-e-ma.

También hay hiato cuando un acento, que recae en la vocal débil (“i” o “u”) rompe el diptongo que debería normalmente formarse. Ejemplos: le-í; Da-rí-o; la-úd. En la métrica, el hiato destruye una sinalefa y agrega una sílaba al verso, que con esa licencia poética podría haberse descontado.

En Medicina cuando hablamos de hiato es para hacer referencia a aberturas o espacios vacíos, orgánicos. Un caso muy común es la llamada “hernia de hiato” donde el espacio (hiato) se produce en el diafragma haciendo que por él, sobresalga una parte del estómago, hacia el tórax (hernia) por debilitamiento del tejido. Puede ocurrir en personas adultas de más de 50 años de edad, especialmente obesas y fumadoras; y presentarse en niños como afección congénita. Se pueden mencionar como síntomas, la acidez estomacal, el dolor de tórax y la dificultad para tragar.