Concepto de hidrocefalia

La palabra hidrocefalia de utilización en el ámbito de la medicina, se integra con dos vocablos de origen griego: “hidro” con el significado de “agua” y “céfalo” = “cabeza”. O sea que en su sentido literal puede decirse que la hidrocefalia consiste en tener agua dentro del cerebro. En realidad tener líquido en esa zona es normal, protegiéndolo de los golpes y sirviendo de conducción de nutrientes y desechos, y se denomina líquido cefalorraquídeo. El problema es cuando es excesivo, ya sea por producirse más de lo que se necesita, por no lograr absorberse en la sangre, o por bloqueo del flujo. Como consecuencia, el cerebro se hincha, porque se dilatan demasiado los ventrículos por donde el líquido fluye, en este caso, en mucha cantidad. El líquido eleva entonces el cerebro, haciéndolo tocar el cráneo y el tejido cerebral resulta dañado.

Concepto de hidrocefalia

Las causas de este mal, que afecta sobre todo a los recién nacidos y niños, aunque también puede aparecer con frecuencia en adultos mayores, y en menor grado en otras edades, pueden ser congénitas, genéticas, o producidas por tumores, lesiones o infecciones. No se previene, y el tratamiento es quirúrgico.

En la hidrocefalia congénita, lo más común es que se produzca por obstruirse el acueducto de Silvio, lo que puede deberse a infecciones, tumores o hemorragias. En los bebés que nacen con espina bífida, la hidrocefalia está presente en un 80 % de ellos.

Entre los casos de hidrocefalia adquirida, podemos mencionar entre otros, los que reconocen por causa la meningitis, los tumores cerebrales y los traumatismos de cráneo.

Los síntomas generales del paciente hidrocefálico son:

En los bebés, su cabeza es muy grande, las fontanelas muy abiertas, menor crecimiento y vómitos frecuentes. Los niños presentan menor desarrollo físico, nerviosismo, sueño, apatía, jaquecas, vómitos y problemas en la visión, siendo frecuente el estrabismo.