Concepto de hipertensión

Con el término hipertensión se hace alusión a la alta presión sanguínea que alcanza al menos los 140 de presión sistólica o máxima, que se da cuando el corazón al contraerse envía sangre a las arterias, y 90 mm. de mercurio de presión diastólica o mínima, que ocurre cuando el corazón se relaja. La presión normal en un ser adulto en estado de reposo, es de 120/80, que puede incrementarse algo con la edad, y resultar normal.

En la gran mayoría de los casos la presión alta se debe a causas no identificables, de origen genético, recibiendo en este caso la calificación de hipertensión esencial, y en un diez por ciento obedece a consecuencias de otras patologías, como trastornos endocrinos o renales, diabetes, arteriosclerosis, o consumo de fármacos, como anticonceptivos orales o corticoides.

Hay factores que influyen negativamente en este problema, como son el consumo de grasas, sal, el sedentarismo, el tabaquismo, el alcoholismo, la obesidad y el stress.

La hipertensión arterial debe ser controlada pues puede ocasionar consecuencias graves, como accidentes cerebro-vasculares, insuficiencia cardiaca o infarto de miocardio.

Un síntoma característico de la hipertensión arterial es el dolor de cabeza en la parte posterior, aunque a veces aparece asintomático.

La hipertensión durante el período gestacional afecta a un 8 % de las embarazadas. Puede ocurrir que la embarazada ya tuviera alta presión, con lo cual no desaparecetá el problema luego del parto. Hay un tipo de hipertensión llamada preeclampsia y se detecta por proteínas que aparecen en la orina sumada a la alta presión. Sucede a partir de quinto mes de embarazo y desaparece con el parto. Es riesgosa y necesita control y tratamiento pues puede traer complicaciones a la mujer y a su hijo.