Concepto de hulla

La palabra hulla se derivó del francés “houille”. Se trata del carbón mineral que más abunda, y que está conformado por un contenido en carbono que oscila entre un 45 % y un 85 %.

Esta roca sedimentaria orgánica se originó en mayor medida durante la Era Paleozoica, en su etapa final, llamada precisamente carbonífera por este motivo, provocado al descomponerse por la acción de bacterias anaeróbicas, los bosques prehistóricos, y sus materias orgánicas vegetales. La causa fue la compresión del lignito (carbón mineral que se obtiene a su vez, por compresión de la turba) dando como resultado, luego de muchos años de permanecer estos tejidos vegetales enterrados en lugares poco profundos y pantanosos, un material de tonalidad negra y consistencia quebradiza, que conformó una masa compacta, con más carbono que el lignito, menos húmedo, más duro, y que posibilita la generación de mayor calor.

Concepto de hulla

La hulla seca es la que se usa como combustible, con la grasa, que es la más abundante, en la antigüedad se lograba gas para el alumbrado.

De la hulla se obtiene el coque, que es su principal subproducto, que se logra al calentarla a más de 500º C en un ambiente libre de oxígeno, eliminándose de este modo el alquitrán, el agua y los gases. Su uso es muy frecuente en los altos hornos siderúrgicos.

El carbón como fuente de energía y recurso no renovable perdió importancia en el siglo XX, con el aprovechamiento de la energía hidroeléctrica y el petróleo, cuya competencia fue difícil de superar, aunque se sigue usando, especialmente en el proceso de fundición del hierro. De un ácido alquitrán de hulla, sustancia líquida de color negruzco y muy viscoso, se obtiene un edulcorante. También del alquitrán de hulla se produce jabón, champú y naftalina, siendo un buen revestimiento anticorrosivo.