Concepto de impulso nervioso

La corriente nerviosa es generada ante la presencia de un estímulo, ya sea que se origine en los sentidos o en el sistema nervioso central, cuyos receptores transforman en impulsos nerviosos, y envían un mensaje electroquímico que siempre se transmite de modo unidireccional, ingresando por las dendritas de las células y saliendo por el axón.

Las membranas de las fibras nerviosas, por dentro y por fuera tienen distribuidos aniones y cationes. Cuando la fibra nerviosa no está atravesada por un impulso nervioso, o sea, que se encuentra en estado de reposo, las cargas eléctricas se hallan con diferente signo, ubicadas en sus polos, por eso se habla en este caso de membrana polarizada. Las positivas se sitúan en la región externa y las negativas en el sector interno, siendo la membrana la que actúa entre ambas cargas como aislante, impidiendo la generación de corriente.

Concepto de impulso nervioso

El impulso nervioso al recorrer las fibras nerviosas, provoca la despolarización de las mismas, pues las cargas eléctricas se invierten, quedando el exterior con carga negativa, y el interior con carga positiva.

El impulso va pasando de una célula a otra, pero ellas no están unidas entre sí sino que hay espacios entre las mismas, conectados por las prolongaciones de las neuronas, dendritas y axones que crean espacios sinápticos, que la corriente nerviosa debe saltar, para lo cuál el impulso cuenta con la liberación por parte de la neurona de mediadores químicos o neurotransmisores, entre ellos, la noradrenalina y la acetilcolina. El destino de los impulsos nerviosos es el cerebro que los interpretará y mandará obrar en consecuencia.