Concepto de inerte

La palabra inerte se deriva etimológicamente del vocablo latino “inertis” con el significado de falta de vida o de reacción. Es un concepto que indica falta, ineficiencia e inmovilidad, aplicándose en varios campos. Cuando decimos que un cuerpo yace inerte, decimos que está inmóvil, lo que puede ocurrir por causa de muerte o de desmayo. Un rostro inerte, es aquel que aparece inexpresivo, sin respuestas ni reacciones vitales. Ejemplos: “apreté sus manos inertes; estaban frías y azules, y sentí mucho miedo de que su vida se hubiera extinguido”.

Concepto de inerte

En Química se aplicaba el término inerte a aquellos gases que no resultan reactivos, como el nitrógeno, y los que en la actualidad se llaman gases nobles, pues en realidad, sí reaccionan formando compuestos químicos, aunque no en condiciones normales, ya que se necesita mucha energía para ello, puesto que al estar llena su última órbita electrónica, no tienden a perder electrones, poseyendo mucha estabilidad. Ellos son: el neón, el helio (que es el único que tiene dos electrones en su último orbital, el resto tiene ocho), el neón, el argón, el criptón, el radón y el xenón.

Tratándose de plaguicidas, sus compuestos inertes son aquellos que no tienen el poder de ser agresivos con la plaga a la que pretenden atacar, aunque sí pueden serlo hacia el medio ambiente en general, y son por ejemplo, los conservantes o solventes que contiene.

Armas y explosivos inertes son aquellos que ya no cumplen su función destructiva.

Algunas sustancias se usan en pintura como extensores y para dar cuerpo a la pintura. Tienen consistencia de polvo, no ocasionan cambios de color mezcladas con un pigmento al óleo, y por ello se denominan pigmentos inertes, como sucede con la tiza, el yeso, la sílice o el barito.