Concepto de innato

La palabra innato es de origen latino, procede de “innatus”. Se compone del prefijo “in” que indica algo interno y del vocablo “natus” con el significado de “nacido”.

Lo innato es todo aquello que trae el ser vivo consigo cuando nace. Ejemplos de uso: “Esa chica tenía una belleza innata, no hacía falta tratar de resaltarla con cirugías que le quitaron su candor natural”, “Mi perrito nació con una enfermedad cardiaca innata y no pudimos hacer nada para salvarlo” o “Mi hijo tiene un gusto innato por la música, que se viene transmitiendo en mi familia a través de varias generaciones”.

Concepto de innato

Lo innato es lo natural, y se opone a lo adquirido, ya sea por la experiencia o la cultura. Los filósofos han discutido la existencia de ideas o conocimientos innatos, que el ser humano traería desde antes de nacer. En este sentido, Platón (427 a. C.-347 a. C) decía que teníamos un recuerdo de lo verdadero en nuestra mente, ya que antes de llegar al mundo terrenal, vivíamos en el mundo de las ideas, y no lo olvidamos totalmente, pudiendo llegar a él a través de nuestro raciocinio. Otros filósofos racionalistas como Descartes (1596-1650) también sostuvieron que existen esas ideas innatas, que Dios puso en los hombres, como las de perfección y de infinito.

Aristóteles (384 a.C.- 322 a. C) y Santo Tomás (1225-1274) negaron que haya ideas innatas. En la modernidad, Locke (1632- 1704) dijo que las ideas que tenemos en nuestra mente llegaron ahí por la experiencia, negando así la existencia de ideas innatas. Sin embargo sostuvo que lo sí hay son funciones innatas, que se necesitan para poder captar el afuera, percibiéndolo, combinándolo y recordándolo.

Algunos psicólogos también han sostenido que las tendencias a la agresión y al delito son innatas, y se sustentan en la existencia de un determinismo biológico que impulsa hacia conductas ilícitas. En la actualidad se cree que estas conductas inadecuadas surgen de múltiples causas: de tendencias innatas, de la experiencia y de la influencia social.