Concepto de inocuo

La palabra inocuo proviene etimológicamente del latín “innocuus” con el significado de inofensivo. Está formada por el prefijo “in” que indica negación o privación y por “noccuus” que puede traducirse como “dañino”. Por lo tanto lo inicuo es opuesto a lo nocivo, ya que su uso, inhalación o ingesta no provoca ningún daño.

Su uso es frecuente en materia alimenticia pues se debe garantizar que cada producto destinado al consumo humano o animal no resulte perjudicial para la salud, para lo cual existen organismos oficiales de contralor y supervisión. No solo debe ser inocua la materia prima destinada al consumo sino que deben observarse normas de higiene y cocción adecuadas para que el producto final resulte inocuo y no se contamine con bacterias. Por ello es importante mantener los alimentos refrigerados si corresponde, no romper la cadena de frío, manipularlos con manos y utensilios limpios, y en algunos casos tener especial cuidado en la cocción como sucede con la carne picada que si está mal cocida puede producir Síndrome Urémico Hemolítico. Además de los riegos propios de descomposición de los alimentos o de contener naturalmente sustancias tóxicas (por ejemplo ciertas variedades de hongos) el uso de pesticidas provoca que muchas verduras puedan ser eventualmente tóxicas.

Concepto de inocuo

Con respecto a los medicamentos se dice que son inocuos cuando no presentan efectos colaterales graves, ya que cada uno de ellos posee algún efecto adverso por lo menos mínimo. Ejemplo. “la Talidomida fue comercializada como un medicamento inocuo para el feto que evitaba las náuseas en las madres, pero resultó altamente perjudicial para muchos niños que nacieron con graves defectos congénitos”.

Entre los gases hay algunos contaminantes y otros inocuos como el N2 y el CO2. Con respecto al agua, es inocua la que se llama potable y es por ello apta para el consumo.