Concepto de intolerancia

Intolerancia procede de la unión de dos vocablos latinos: el prefijo de negación “in” y “tolerare” en el sentido de soportar, por lo tanto la intolerancia es la falta de la capacidad de soportar ciertas situaciones, ideas, acciones, objetos, etcétera.

La intolerancia puede ocurrir por el rechazo justificado a lo disvalioso, inmoral o ilegal, por ejemplo: “Tengo intolerancia hacia las faltas de respeto, me enojo mucho cuando alguien se comporta de modo grosero” o “La intolerancia hacia los delincuentes no implica represión sino que se les apliquen los castigos que las leyes penales establecen”.

Concepto de intolerancia

Una persona intolerante es demasiado estricta, y se altera frente a cualquier situación que no se corresponda con sus valoraciones. Sus reacciones pueden oscilar desde un mero rechazo, hasta tomar formas de violencia verbal o físicas de diferente gravedad.

La intolerancia social se manifiesta en el rechazo frente a otras personas que son diferentes en cuanto a su apariencia física, su realidad social o sus ideas religiosas o políticas, lo que desemboca en discriminación que puede ser establecida desde el Estado mismo, o sea amparada legalmente, como ocurrió en el régimen nazi o en el apartheid, o estar reprimida por las leyes, pero suceder de hecho, por ejemplo: “Un grupo neonazi golpeó ferozmente a jóvenes inmigrantes en una grave muestra de intolerancia social y xenofobia. Fueron detenidos y deberán responder por este salvaje hecho” o “En una muestra de intolerancia, los opositores políticos pasaron de una discusión verbal a una feroz lucha que terminó con heridos graves”.

En Medicina se emplea intolerancia para referirse a los casos en que el organismo reacciona de modo negativo frente a ciertos alimentos o medicinas que normalmente no producen esas consecuencias, por ejemplo: “Mi hermano tiene intolerancia a la lactosa, por lo cual debe ingerir otras fuentes de calcio diferentes a los lácteos” o “Soy celíaco, tengo intolerancia al gluten”.