Concepto de laxante

Un laxante es aquello que tiene el efecto de laxar, del latín “laxare” en el sentido de “aflojar”, especialmente referido al intestino, provocando la eliminación de las heces.

Muchos productos naturales producen esta consecuencia, entre ellos la miel, las verduras y las frutas, que contienen muchas fibras sobre todo algunas de ellas, como las ciruelas, las peras, las bananas o los kiwis, lo que ayuda a mantener un buen tránsito intestinal, evitando el estreñimiento y previniendo el cáncer de colon. Sin embargo, un abuso de estos productos puede provocar diarrea. El arroz para que sea fuente de fibra y tenga ligero efecto laxante debe ser integral. Las fibras en el organismo acrecientan el volumen de las heces favoreciendo el peristaltismo y la expulsión. El vinagre de sidra de manzana es otro excelente laxante natural.

Concepto de laxante

En algunas circunstancias se prescriben laxantes, preparados en general salinos, (sales de sulfato o fosfato) que actúan sobre el intestino delgado y el grueso, para realizar ciertos estudios donde se necesita que el intestino esté muy limpio, como en el caso de las colonoscopías.

Otros laxantes son solo lubricantes, como el caso de la vaselina, que es un aceite mineral, pero puede interferir en la asimilación de vitaminas, si se ingiere con las comidas.

Los supositorios de lactulosa y glicerol son hiperosmóticos. Los laxantes estimulantes son los que tienen efecto sobre los nervios y la mucosa del intestino, pero pueden ser muy irritantes y peligrosos.

El uso de laxantes, especialmente los más fuertes pueden provocar deshidratación, hemorroides, pancreatitis o parálisis intestinal. El abuso también debilita los tejidos del colon, que no tiene fuerzas de cumplir su función.

También es peligroso usar laxantes con el fin de adelgazar, porque lo que se elimina es agua, y por lo tanto si no se repone es muy perjudicial para el cuerpo que se deshidrata, con consecuencias gravísimas.