Concepto de longevidad

La longevidad es lo que se corresponde con la calidad de longevo, palabra compuesta de origen latino, integrada por el adjetivo “longus” que tiene el significado de “largo” y por “aevum” sustantivo que hace referencia al tiempo o edad de un ser vivo, que será longevo si logra vivir más tiempo que lo que normalmente lo hace la especie a la que pertenece. Ejemplos: “mi familia es muy longeva, nadie vivió menos de 90 años” o “mi perro es longevo, ya tiene 16 años”.

Gracias a los adelantos científicos y tecnológicos que permiten nuevos métodos de diagnóstico y tratamiento de accidentes y enfermedades la vida ha logrado prolongarse más allá del promedio que otras generaciones habían logrado alcanzar, y en la actualidad son muchas las personas que llegan a cumplir más de cien años de existencia terrenal. Algunos lugares naturalmente aptos por sus condiciones climatológicas y libres de contaminación, sumados a los hábitos de vida sanos de su población hace que se destaquen por vivir muchos más años que otros mortales. Esos lugares privilegiados son Okinawa, una isla de Japón; Nueva Escocia (Canadá) Icaria (isla de Grecia) y Cerdeña (isla de Italia).

Concepto de longevidad

Según la Biblia, el patriarca Matusalén, abuelo de Noé, vivió 969 años. Esto que parece lejano a toda lógica, según el antiguo testamento era común antes del diluvio universal, ya que Adán logró vivir 930 años, y Noé, 950 años.

Entre los animales, la tortuga puede vivir hasta 180 años, la ballena boreal o el erizo rojo han llegado a vivir 200 años, y una especie de almeja hasta 500.

Algunas especies vegetales pueden ser muy longevas, sobre todo algunos árboles. La secuoya roja más longeva registra una edad cercana a los 3200 años.