Concepto de maleabilidad

La maleabilidad es la cualidad de ser maleable, término de origen latino, integrado por el sustantivo “malleus” que significa “martillo”, más el sufijo de posibilidad “able”. Implica por lo tanto la posibilidad de que la materia sea deformada al golpe de martillo.

La maleabilidad es una propiedad que poseen ciertos materiales duros de cambiar su forma, pudiendo descomponerse en láminas, o ser extendidos en planchas por presión, sin romperse, o sea, que no son frágiles. Se diferencia de la ductilidad pues esta propiedad permite convertir el material en filamentos o hilos. El oro, el cobre y la plata poseen ambas propiedades. Sin embargo el plomo es maleable pero no dúctil.

Concepto de maleabilidad

El metal más maleable es el oro, aunque también lo son la plata, el platino, el hierro, el cobre, el plomo, el estaño y el aluminio. Este último puede apreciarse en su maleabilidad cuando compramos hojas de papel de aluminio para envolver productos que vamos a refrigerar. En el oro, lo observamos, cuando vemos un adorno recubierto con una lámina de oro para darle mayor brillo, y no tener que hacerlo en oro macizo. Los metales maleables son escasamente reactivos, por lo cual no se corroen u oxidan. La temperatura es un factor que ayuda a que el material se haga más fácilmente maleable.

Por extensión se aplica a todo aquello que puede cambiar. Por ejemplo, se dice que una persona tiene un carácter maleable, cuando es proclive a aceptar consejos para modificar su conducta. Ejemplo: “Este alumno es sumamente maleable, un metal en bruto, aprende con tanta facilidad, que habiendo nacido en un hogar con tantas carencias afectivas y económicas, puede convertirse gracias a su esfuerzo en un profesional brillante”.