Concepto de milagro

La palabra milagro se originó en el vocablo latino “miraculum” compuesto por el verbo “mirari” que significa “mirar con admiración o sorpresa” y por el sufijo “culum” que hace referencia a un medio para conseguir un fin.

Un milagro es un hecho o suceso que nos sorprende pues no hay explicación posible para él desde las leyes físicas conocidas, trasciende a cualquier explicación racional, y por lo tanto su acaecer es atribuido en general a fuerzas sobrenaturales. Lo milagroso ha ido cambiado con el tiempo a medida que la ciencia ha ido avanzando y encontrado respuestas desde la razón a lo que antes parecía trascendente a ella. La admiración que les causaba a los antiguos el Sol o la Luna a los que endiosaron; o los eclipses, hoy en día tienen una respuesta desde el campo científico, aunque todavía faltan respuestas para muchos fenómenos a los que consideramos por ello milagrosos. Ejemplos: “todo indicaba que el tumor avanzaría y terminaría con su vida, pero un verdadero milagro hizo que en el último estudio apareciera curado” o “fue un milagro que Juan se salvara y volviera a su vida normal luego de tan largo período en coma”.

Concepto de milagro

La Biblia cuenta muchos milagros, como el que le permitió huir al pueblo de Israel bajo el liderazgo de Moisés, del yugo egipcio abriendo el mar Rojo; y en el Nuevo Testamento son muchos los milagros atribuidos a Jesús. Para que alguien sea proclamado santo para el catolicismo, debe confirmarse entre otras cosas que ha protagonizado un milagro, que en general se trata de una sanación que parecía médicamente imposible.

Sin embargo, muchos que han querido impresionar con sus “milagros” fueron y son en realidad personas que se aprovecharon y se aprovechan de la credulidad de sus fieles, haciendo simplemente trucos de magia o ilusionismos, por lo cual conviene ser precavido ante posibles estafadores que prometen curaciones milagrosas.

Milagros es también un nombre femenino, que invoca el carácter de fruto del amor de Dios que originó ese ser.