Concepto de miopía

El vocablo miopía es de origen griego. Está integrado por “my” que significa guiño y “op” que quiere decir, ver, en alusión a que esta patología de la visión no permite ver a distancias lejanas, por lo cual es tendencia de los miopes tratar de divisar mejor las imágenes entrecerrando un ojo. Las cosas cercanas las ven con nitidez.

Sucede la miopía porque los rayos lumínicos, por error de refracción, que provienen de cosas que se hallan a distancia, se focalizan en un sitio anterior a la retina, donde debería normalmente formase la imagen. El origen de la miopía es genético.

Las dioptrías negativas son las que miden la magnitud de una miopía. Las dioptrías son unidades que miden el poder que posee un lente para provocar el desvío de la luz. Cuanto más largo sea el ojo, más dioptrías se necesitarán. Cuando se necesitan hasta seis dioptrías se habla de miopía simple, que aparece en la niñez, crece en la adolescencia, y se detiene alrededor de los 25 años. La mayor a seis dioptrías y progresiva, es la que trae mayores inconvenientes pues hasta puede producir desprendimiento de retina. Los lentes divergentes, aplicados en gafas o en lentes de contacto, son los que se utilizan para corregir este defecto, aunque la cirugía ha progresado mucho y permite corregir este problema definitivamente.

Para reconocer si una persona tiene miopía hay que atender a los siguientes síntomas: las imágenes lejanas le aparecen borrosas o desdibujadas, le duele la cabeza, y presenta tensión ocular.