Concepto de moción

La palabra moción se originó en latín “motionis” vocablo conformado por el verbo “movere” en el sentido de “mover” más el sufijo de acción y efecto “ción”.

Tiene varias acepciones:
En el sentido literal de movimiento, por ejemplo: “En Taekwon-Do pueden reconocerse cinco tipos de movimientos o mociones que se coordinan con la respiración: la moción rápida, la moción normal, la moción lenta, la moción continua y la moción conectada”
Comparte con emoción, la misma etimología, ya que la emoción también es un movimiento que saca a alguien de su estado de ánimo habitual. Emoción agrega el prefijo “e” que significa “desde” pero ambos términos pueden emplearse para designar una alteración anímica.

Concepto de moción

Freud asimila el término a la pulsión. La moción pulsional tiene como destino la represión, ante el juicio condenatorio al que se la somete y al no poder ser satisfecha.

El uso más frecuente del término moción es sin dudas como propuesta que se realiza ante un órgano deliberativo, por ejemplo cuando se presenta un proyecto de ley ante las Cámaras legislativas: “Se aprobó la moción por el voto de la mayoría de los diputados, ahora deberá tratarse el proyecto de ley en el Senado”.

Los sistemas parlamentarios, como por ejemplo en España, cuentan con la “moción de censura” por la cual el Parlamento puede peticionar la responsabilidad política al Poder Ejecutivo, que es elegido por el propio Parlamento, y con ello forzar su sustitución.

La moción de confianza, es el medio con el que cuenta el Primer Ministro o el Presidente del Gobierno en los regímenes parlamentarios como defensa ante su posible sustitución por el parlamento, y es el arma que los protege frente a la moción de censura, pidiendo en este caso apoyo al Parlamento ante una situación crítica.

Ante una situación o decisión que manifiestamente no satisface al Parlamento, sus miembros pueden presentarle al gobierno una moción de protesta.