Concepto de mortífero

La palabra mortífero se compone de dos vocablos latinos, “mortis” con el significado de muerte y el sufijo “fero” que indica “producir”. Es por ello que lo mortífero es lo que tiene la aptitud o capacidad para producir la muerte. Ejemplos: “Mi perro murió a causa de ingerir un mortífero veneno que un malvado vecino colocó en mi jardín pues los ladridos de mi can le molestaban” o “La mortífera sombra apareció de entre los árboles y terminó con la vida de los caminantes”.

Concepto de mortífero

Se trata de un adjetivo que califica entre otras cosas a las armas, siendo algunas más letales o mortíferas que otras, siendo las que más presentan esa condición las empleadas en las guerras, como por ejemplo las bombas nucleares, los cazabombarderos o las armas químicas, que son venenos hechos a base de sustancias químicas que son consideradas por la ONU como armas de destrucción masiva. No significa esto que un arma que mata a una sola persona o algunas, como el caso de un revólver, no sea mortífera, pero otras tienen un efecto destructor sobre más cantidad de individuos. Cuando se usan organismos vivos como arma, se llaman armas biológicas, como por ejemplo cuando se usa la toxina botulínica. Todas estas armas se consideran mortíferas aunque no alcancen efectivamente su propósito, pues potencialmente están preparadas para hacerlo.

Entre las enfermedades que pueden sufrir los seres vivos, entre ellos los humanos, algunas son mortíferas, pues conducen indefectiblemente a la muerte en un período de tiempo relativamente corto, como ocurre por ejemplo con el cáncer de páncreas, que ocasiona la muerte al 95 % de los afectados en el plazo de un año desde el diagnóstico.

Las condiciones climáticas extremas también pueden ser mortíferas como la ola de calor que afectó a la India en mayo de 2015 que se cobró la vida de más de dos mil personas.