Concepto de muerte

La muerte puede definirse como cesación de la vida, ya sea por causas naturales, accidentales o intencionales, donde el ser vivo se transforma en cadáver. Tradicionalmente la muerte, o parca, es representada con una delgada figura femenina vestida de negro, que porta una guadaña.

En sentido religioso el momento e la muerte, implica la separación del alma del cuerpo, comenzando otra vida, la ultraterrena. Ya entre los pueblos antiguos había una negación a la idea de fin, como sinónimo de muerte. Así los egipcios embalsamaban a sus muertos pues consideraban que el alma para existir en el otro mundo necesitaba del cuerpo, y le colocaban elementos mundanos, como utensilios, comidas y joyas, pues la vida luego de la muerte era una existencia no solo espiritual, sino también física. La tradición judeo-cristiana solo considera inmortal al alma, aunque existe la promesa cristiana de que algún día los muertos que han sido buenos, se levantarán de sus tumbas, por lo cual se considera al alma inmortal y al cuerpo susceptible de resurrección. Los musulmanes también consideran la existencia de otra vida después de la muerte. En todos los casos hay recompensas y castigos según la vida que llevaron.

El momento de la muerte fue cambiando a lo largo del tiempo. El hombre primitivo tenía conciencia de la muerte de otro, cuando lo veía rígido, frío y putrefacto, La Edad Media con el oscurantismo impuesto, y la imposibilidad de investigación científica. no varió demasiado el criterio. Desde la modernidad, tradicionalmente el momento de la muerte era considerado cuando ya no se registraban en el organismo funciones respiratorias y cardíacas. La certeza de la muerte siempre ha preocupado al hombre, ya que sería espantoso resucitar una vez enterrado, y es por so que se difunde, incluso por vía religiosa, la ceremonia de velar al muerto.

El siglo XX trajo consigo una verdadera revolución científica y muy especialmente en el campo médico, permitiendo que los signos vitales continuaran funcionando artificialmente, a pesar de haberse producido la muerte cerebral. Así surge el moderno concepto de muerte, como muerte cerebral, encefálica o coma irreversible, que autoriza a que estos pacientes, por su decisión anteriormente formulada, o por sus parientes directos, puedan donar sus órganos a pacientes en grave estado que los necesitan.