Concepto de mutación

La palabra mutación reconoce su origen etimológico en el idioma latín. Proviene de “mutatio” y designa un cambio.

El término es usualmente común en Biología y en Genética. En este último caso se usa para designar a los casos en que aparecen uno o varios individuos diferentes en sus caracteres a sus progenitores (diferencias en su fenotipo) siendo ellos de raza pura, por cambios producidos en las células sexuales, en cuanto a la información genética contenida en el ADN. El término fue introducido en el año 1901, por el botánico Hugo De Vries, cuyos estudios tomaron como base los de Mendel, sin citarlo.

Concepto de mutación

Pueden originarse mutaciones de manera espontánea o por factores exógenos, como sucede en casos de introducción al organismo de ciertas sustancias químicas con efecto mutágeno, o de recibir radiaciones.

Si se produce la mutación de un gen en su alelo, los porcentajes de individuos que porten el gen, se modificará. Si ambos genes, el silvestre y el mutante sobreviven y la mutación sigue ocurriendo luego de muchas generaciones, solamente subsistirá el gen mutante.

Si bien las mutaciones en general son negativas, o sea desfavorables, como sucede con las enfermedades, la selección natural contrarresta ese efecto negativo que ocurre con las mutaciones, pues los individuos que sufren esas mutaciones negativas, al no poder resistir las adversidades del ambiente, sucumben.

Cuando se producen mutaciones positivas, por el contrario, los individuos son más fuertes, y eso les da más ventajas a su supervivencia.

Las mutaciones pueden darse en la ordenación genética de los cromosomas, por ejemplo, que se duplique, cambie de sentido, pierda un pedazo o se una a otro que no sea homólogo. Esto se denomina, mutación cromosómica.

Cuando lo que cambia es el número de cromosomas que son típicos de la especie, la mutación se llama genómica.

Las mutaciones producen la evolución de las especies.