Concepto de neoplasia

La palabra neoplasia tiene su origen en la lengua griega, de donde “neo” es nuevo, y “plasein”, significa formación. Es un término médico que designa la multiplicación anormal de las células, por mutación, que en algunos casos pueden ocasionar un tumor sólido, maligno o canceroso, o benigno; o no conformar tumores, como ocurre en la leucemia o en las neoplasias cervicales intraepiteliales.

Las causas pueden ser varias: genéticas; por tabaquismo (en caso de cáncer de pulmón); provenir de una dieta baja en fibras (como en el cáncer de colon); por abundancia de estrógenos (por ejemplo en el caso de cáncer endometrial) etcétera.

Las neoplasias benignas tumorales, a pesar de que las células se multiplican sin control, se hallan localizadas, su forma es regular, se encapsulan, y no se expanden a otros tejidos, al contrario de lo que ocurre con el cáncer que es invasivo, atacando tejidos vecinos o viajando a través de la sangre o los vasos linfáticos y expandirse a otros órganos, formando nuevos tumores (metástasis).

Podemos identificar las patologías neoplásicas por su terminación en “oma”, como el melanoma, el fibroma o el adenoma. Los malignos pueden ser carcinomas o adenocarcinomas.

Las neoplasias testiculares, pueden sospecharse cuando se palpe una dureza, que en general no causa dolor. La mayoría son germinales o sea derivadas del epitelio germinativo.

Entre las neoplasias del riñón, son frecuentes los adenocarcinomas, tumores hipernefroides o hipernefromas de Grawitz. Son tumores grandes y amarillentos y provienen del epitelio tubular del riñón.

La leucemia son enfermedades cancerosas que afectan a la médula ósea, donde son los leucocitos los que se multiplican sin control.