Concepto de nicotina

La palabra nicotina debe su nombre a Jean Nicot (1530-1600) quien en el año 1560 introdujo el tabaco en suelo francés, mientras se desempeñaba como embajador de ese país en Lisboa, hacia donde llegaba la planta de tabaco desde América, continente recién hallado. Inmediatamente halló un mercado propicio, siendo estimulado su consumo, en concentraciones escasas, ya que en altas dosis es venenoso, bajo el nombre de nicotina, como dotado de propiedades beneficiosas para la salud, especialmente recomendada para aliviar los dolores de cabeza, el stress, y como estimulante de la memoria.

La nicotina es una sustancia líquida e incolora, tóxica, alcaloide y carente de oxígeno. Es alcaloide por ser un compuesto químico básico nitrogenado, con propiedades alcalinas que se extrae de algunos vegetales, en este caso de la planta de tabaco, científicamente denominada “nicotiana tabacum”, que la concentra en sus hojas, transportada desde las raíces a través de la savia.

La metabolización de la nicotina en el organismo humano es función del hígado, cuyas enzimas la transforman en cotinina y se elimina por vía urinaria. Es posible a través de análisis de sangre o de orina, medir la concentración de esta sustancia en el organismo.

El tabaco produce adicción, justamente por la nicotina que contiene, y la dependencia que genera la necesidad de mantener los niveles de nicotina en la sangre crea la necesidad de fumar, pues de lo contrario el individuo se siente alterado y ansioso.

Para combatir la adicción a la nicotina, se recurre a fármacos en forma de parches, comprimidos o chicles, sustitutivos de la nicotina.