Concepto de onírico

Onírico es una palabra que se originó en el idioma griego. Procede de “oneirikos” pudiendo traducirse a nuestro idioma como lo que es relativo al sueño.

Se utiliza el término tanto para hacer referencia al contenido de nuestras vivencias durante el período que soñamos mientras estamos dormidos, como, por extensión, a aquellas cosas o situaciones de la vida real que parecen salidas de un mundo soñado. Ejemplos del primer caso: “El psicoanálisis da mucha importancia a lo que experimentamos durante nuestro estado onírico” o “En mi actividad onírica conversé con mis padres muertos”. Ejemplo del segundo caso: “En mi viaje por tierras exóticas ví paisajes que parecían salidos de un mundo onírico”.

Concepto de onírico

El mundo de los sueños o universo onírico despertó la curiosidad del hombre desde siempre. Casi todas las culturas antiguas le atribuyeron el poder de predecir situaciones futuras o algún otro contenido mágico. Se dice que el cónsul Julio César exigía que quien soñara algo que podría tener efectos sobre el Estado romano, debía hacerlo público, para que pudieran tomarse medidas al respecto en caso necesario, pues tenían la creencia, al igual que los griegos que a través del sueño llegaban mensajes divinos. Se cree que la conversión del emperador romano Constantino al cristianismo provino de una revelación que le llegó en forma onírica.

El la propia Biblia, Dios llega a los humanos muchas veces a través de lo onírico; por ejemplo el profeta Jacob soñó con una escalera, cuando huía de una pelea con su hermano Esaú. Esa escalera estaba apoyaba en la tierra y su extremo superior tocaba el cielo. Por ella ascendían y descendían los ángeles, y Dios le habló a Jacob desde el cielo, ofreciéndole su protección y mostrándole el lugar donde residía.

Muchas obras literarias, series televisivas o películas basan su argumento en el sueño del protagonista. Por ejemplo “El Mundo de Sofía”, escrita en 1991 por el noruego Jostein Gaarder, muestra una genial interpretación filosófica donde lo real y lo onírico se entremezclan.