Concepto de orogénesis

La palabra orogénesis proviene de la griega “oros” con el significado de montaña, y de génesis, que hace referencia al nacimiento. La orogénesis es por lo tanto, lo referente al proceso que da origen a las montañas.

Las montañas son elevaciones o prominencias del terreno que se forman en virtud de los movimientos de las placas tectónicas que ocurren en la corteza de nuestro planeta, o también a la lava y ceniza que arrojan los volcanes. Los volcanes son también montañas, que surgen de sus propias erupciones.

Concepto de orogénesis

Las montañas que surgen del movimiento de placas tectónicas existen desde hace cientos de millones años, como las que aparecieron con el plegamiento caledonio hace cuatrocientos cuarenta millones de años aproximadamente, en la era paleozoica, y que dio origen a las montañas que existen en Escocia, Inglaterra, Irlanda, de las que pueden observarse sus restos erosionados. Los montes Urales, por ejemplo nacieron hace alrededor de trescientos diez millones de años con el plegamiento herciniano, que también dio nacimiento a los montes Apalaches (Estados Unidos).

Estas viejas montañas presentan cimas desgastadas. En cambio las más jóvenes, como las que integran los Pirineos, en el norte de la Península Ibérica, son más elevadas y puntiagudas, pues datan de la era terciaria.

La Cordillera de los Andes se formó a fines de la era secundaria. El cerro Aconcagua, la montaña más alta en el continente americano, tiene aproximadamente 6.962 metros y continúa creciendo, al igual que otras montañas de esa cordillera, que por hallarse al borde de una placa tectónica, reciben las consecuencias de la actividad magmática.

Los movimientos lentos hacia arriba, con agua en retirada que deja sedimentos, y para abajo con ascenso de las aguas, a causas de diferencias en la densidad, se llaman epirogénicos.

Las montañas sufren la erosión de los factores climáticos, como el viento, la lluvia, las corrientes de agua y los glaciares.