Concepto de pabellón

La palabra pabellón procede en su etimología del latín “papilio” = “mariposa” vocablo que designaba grandes tiendas militares cuyos laterales se extendían con techos cubiertos de telas, lo que les proporcionaba el formato de una mariposa volando. Pasó al francés antiguo como “pabeillon” para llegar al castellano como pabellón.

Si bien actualmente empleamos pabellón para nombrar un lugar que semeja una tienda de campaña, también la utilizamos para referirnos a cualquier sector de un edificio destinado a áreas específicas aunque esté construido con ladrillos, como cuando hablamos en un hospital del pabellón de neonatología o en las cárceles del pabellón de internos peligrosos o del pabellón de mujeres.

Concepto de pabellón

Se utiliza el término habitualmente como sinónimo de bandera o insignia nacional. Nos referimos en este sentido por ejemplo, a un barco con pabellón francés, italiano, ruso, etcétera lo que sirve para identificar la nacionalidad del buque: “Una nave con pabellón inglés se acercó a nuestras costas”. También sirve para saber reconocer a las tropas enemigas. En este sentido, la “Marcha de San Lorenzo” que brinda homenaje a esa batalla entre criollos y realistas, en la época de la independencia, nos habla de “rojo pabellón” aludiendo a la insignia que portaban los españoles.

Musicalmente, en los instrumentos de viento, el pabellón es su parte más amplia.

En Anatomía, el pabellón auricular, más conocido como oreja, es la porción externa del órgano de la audición, su única parte que apreciamos, que se ocupa de captar los estímulos sensitivos como vibraciones, y enviarlos al interior del oído, hacia el tímpano. Los humanos no tenemos la capacidad de mover a discreción el pabellón de la oreja como sí lo pueden hacer muchos animales, por ejemplo, los perros, aunque algunos pueden hacerlo solo un poco, con mucho entrenamiento.