Concepto de pediculosis

La pediculosis designa la infección causada por piojos o ftirápteros, término que posiblemente proviene del latín “pediculus” con el significado de piecito. Cuando la piel se infecta de piojos, se produce picazón, y al rascarse, se producen heridas, pudiendo también generar reacciones alérgicas.

No tienen relación con el aseo del individuo afectado, siendo más proclives a contraer esta enfermedad los niños en edad escolar. Como los piojos no vuelan ni saltan, el contagio se produce por contacto: poner una cabeza contra la otra, apoyarse en el mismo respaldo, compartir peines o gorros, almohadas, etcétera. Su afectación a los humanos es tan antigua, que hasta fueron encontrados en momias egipcias.

Concepto de pediculosis

La hembra del piojo deposita diez liendres en forma diaria. Estos huevitos, transparentes en un principio, pueden ser reconocidos en las cabezas por la coloración blanca que van adquiriendo paulatinamente. Pueden confundirse con caspa, pero tienen una adherencia muy superior, cuesta desprenderlas del cabello. Las zonas más calientes son las preferidas para instalarse, en la nuca o detrás de las orejas. De pequeñitos se llaman ninfas, y en una semana serán piojos adultos, de color gris. Desde que nacen se alimentan de la sangre del portador.

Afectan especialmente a zonas cubiertas de pelo, como el cuero cabelludo, aunque también puede haber en el cuerpo, con un tamaño un poco más grande; o en el pubis, en este último caso, el agente causante de la pediculosis genital es una variedad de piojo, que no son “pediculus” sino que se trata del “Pthirus pubis” o vulgarmente conocidos como ladillas. Estos últimos a diferencia de los anteriores tienen unidos tórax y abdomen.

Enseñar a los niños a no compartir peines ni gorros, pasar diariamente el peine fino, son algunas medidas preventivas. Existen también lociones y champúes en el mercado para tratar esta afección, aunque es conveniente no abusar de ellos.