Concepto de pelvis

Del indoeuropeo “pel”, con el significado de “recipiente, el vocablo pasó al latín como “pelvis”, aludiendo a una vasija de barro, y de allí se trasladó en forma idéntica a nuestro idioma, designando en Biología, a una parte del esqueleto de los mamíferos, entre ellos, el del ser humano, especie en la cual la pelvis se encuentra en la zona infero posterior del tronco, del que marca su frontera inferior; siendo una cavidad, conformada por músculos y huesos. Los huesos que lo forman son el sacro, el cóxix o cóccix (que quedó como vestigio de la cola, en los animales que ya no la poseen) y el coxal o ilíaco, que son dos, derecho e izquierdo, que se encuentran articulados por la sínfisis púbica.

Concepto de pelvis

El coxis es un hueso de los denominados cortos, y sirve de sustento apoyatorio de músculos y ligamentos. Está articulado con el sacro, que es también un hueso corto, integrado por las vértebras sacras. En el hueso sacro se insertan varios músculos (piramidal, ilíaco, isquiococcígeo, y el glúteo mayor, entre otros).

Las paredes pelvianas son de mayor grosor en los hombres que en las mujeres, siendo la de ellas más abierta, corta y ancha. El hueso coxal o ilíaco, hueso par, está conformado cada uno, por otros huesos: el ileón, el isquion y el pubis.
Se divide tradicionalmente en una falsa pelvis o mayor, que aloja parcialmente a las vísceras del abdomen y al útero de la mujer encinta; y otra verdadera o menor, donde podemos hallar a la vejiga, los genitales, y la última porción del recto y el ano. Por debajo se articula con los miembros inferiores.