Concepto de peristáltico

La palabra persitáltico tiene un origen griego. Procede de περισταλτικός (peristallein) palabra integrada por περί o “peri” que puede traducirse como “alrededor de “, y por σταλ o “stal” aludiendo a algo que presiona. El movimiento peristáltico o peristaltismo, es lo que tiene la propiedad de lograr contraerse, y en el ámbito de la Biología puede definirse como una serie sucesiva de contracciones que se realizan en el proceso de la digestión, comenzando en el esófago para continuar en el tramo comprendido por las regiones estomacal e intestinal, que tiene por objetivo logar que los alimentos sean impulsados en dirección descendente por el tubo digestivo, para finalmente eliminar los desechos. Este proceso es llamado también motilidad gastrointestinal.

Concepto de peristáltico

La onda peristáltica primaria permite que el alimento circule del esófago al estómago, lo que toma alrededor de ocho segundos. Si el bolo es muy seco o por alguna otra razón no circula o lo hace con mucha lentitud, se provoca en derredor del bolo una onda peristáltica secundaria como respuesta refleja, para que el bolo pueda arribar al estómago.

Producida la digestión estomacal, en el intestino delgado, el quimo se exprime e irá transitando hacia el grueso también por movimientos peristálticos.

Existe también un peristaltismo que impulsa la orina a partir de los riñones a descender a la vejiga, y otro que lleva la bilis al duodeno partiendo de la vesícula biliar.

Los movimientos peristálticos tienen como responsables a las fibras musculares lisas que se contraen y relajan para lograr producir las llamadas “ondas peristálticas” coordinados por el cerebro. El movimiento se caracteriza por ser automático o involuntario, y rítmico (a veces exagerado y otras veces lento, si existe algún trastorno digestivo). El movimiento inverso o antiperistáltico (reflujo) origina los vómitos.

El consumo de alimentos con fibras y beber suficientes líquidos ayudan al peristaltismo.