Concepto de poda

La palabra poda procede etimológicamente del latín “putare” verbo vinculado a “peu” raíz indoeuropea que significa “cortar” o “golpear” y se aplica a la acción y al efecto de podar, que es cortar ciertas ramas de los árboles y plantas para que crezcan con mayor fortaleza. En los árboles frutales, si no hay poda la energía estará puesta en el crecimiento y no en los frutos.

La poda es una técnica muy valorada tanto en el campo para obtener árboles y plantas más rectos y que den mejores frutos, como en las ciudades para dar formas a ciertas plantas y arbustos, y para controlar el crecimiento de los árboles, evitando la caída de ramas o su extensión sobre lugares donde podrían causar algún problema, como cuando tocan el cableado eléctrico. Las podas anuales de los árboles de la ciudad no permiten que las raíces se desarrollen excesivamente lo que cuida las veredas. Las ramas viejas se podan pues son muy combustibles.

Sin embargo para hacer una poda eficaz, y no perjudicar el ejemplar hay que tener en cuenta e informarse sobre el modo correcto de realizar la poda, ya que de lo contrario podríamos arruinar y condenar a la pieza vegetal. No se debe desgarrar la rama, ya que esto hace que por allí puedan ingresar hongos o bacterias y matarla, por lo cual para podar se deben usar herramientas afiladas.

Como ejemplo: Los geranios se podan anualmente para evitar que se espiguen, y den bonitas flores, lo que se hace cortando los tallos al ras, luego de la floración, evitando el tiempo de heladas. Los tallos que se cortan pueden originar nuevas plantas con solo enterrarlos en tierra fértil. Los rosales se deben podar en el invierno, luego de la época de heladas, con tijeras afiladas, por lo menos anualmente, quitando las ramas muertas y luego las ramas largas y las muy finas. En las ramas más fuertes se cortan dejando dos o tres yemas. Los cortes deben ser oblicuos

Los árboles necesitan una poda de formación durante sus primeros años de desarrollo, para que lo haga de modo fuerte y esbelto. Cuando la copa ya alcanza cierta altura, habrá que conservar su forma mediante podas de mantenimiento, sacando ramas secas, de crecimiento indebido, peligrosas, etcétera.

En sentido amplio, poda es la quita de todo aquello superfluo aunque no se trate de árboles ni plantas, por ejemplo: “He podado mis recuerdos de todo aquello que me hacía infeliz” o “Poda tu armario de enseres inútiles”.