Concepto de promiscuo

La palabra promiscuo, proviene del vocablo latino “promiscuus”, compuesto por “pro” prefijo que significa hacia adelante o a favor de algo; y “miscere” que es mezclar. Se trata de un cultismo que sirve para designar todo lo que se mezcla o interrelaciona de modo poco claro o confuso, pudiendo aplicarse por ejemplo a comidas o vestimentas; usándose también en caso de palabras que no tienen un significado único, y por lo tanto, tienden a enmarañar un texto o discurso, quitándole claridad.

Sin embargo, el caso más común de uso de este vocablo es cuando se aplica a la conducta sexual de ciertas personas, homosexuales o heterosexuales, hombres o mujeres, que mantienen relaciones carnales con otras muchas, siendo no solo una conducta moralmente reprobable a juicio de nuestra sociedad humana, ya que en el reino animal es una conducta habitual en la mayoría de las especies; sino y fundamentalmente peligroso, por el riesgo de contagio de ciertas enfermedades de transmisión sexual, como el VIH, especialmente si no se usa preservativos, además de la posibilidad de traer hijos al mundo de padres de dudosa conducta y responsabilidad, y difícilmente identificables, a pesar de las nuevas técnicas de ADN, pues a veces suelen ser completos desconocidos.

La institución del matrimonio fue precisamente impuesta para remediar la concupiscencia, o sea la tendencia a ejercer conductas conforme a los deseos y al placer, entre ellas, las acciones sexuales consideradas lesivas a la moral religiosa cristiana, como medio por lo tanto, de poner freno a los instintos. La persona muy promiscua, que no puede dominar ese instinto, puede padecer una adicción al sexo, y por lo tanto, tener que tratarse esa patología a nivel psicológico.