Concepto de recio

La palabra recio puede provenir del latín rigescere o rigidus y su significado es el de fuerte, robusto, grueso, gordo o vigoroso, aplicado a las personas o a las cosas, en cuanto a su contextura física o materia, en un todo en sus partes. Así hablamos de hombres recios, pero también de brazos recios o de mirada recia.

Se aplica también al carácter de las personas cuando es poco amistoso o simpático, y más bien duro e indomable. Es más típico del género masculino (aunque no exclusivo, hay mujeres recias, por ejemplo las boxeadoras) y de aquellos que habitan lugares agrestes y alejados de las zonas urbanas. Era una característica típica de los gauchos e indios, acostumbrados a las penurias y privaciones (el libro “Martín Fierro” de José Hernández caracteriza al personaje como un gaucho recio en su actitud y su lenguaje) aunque también puede usarse ante la actitud de alguien enojado: “El padre le habló muy recio a su hijo o el maestro a su alumno”.

También a alguien que es veloz e impetuoso se le aplica este calificativo, que se aplica especialmente a los animales vigorosos: “Este caballo es muy recio” por ejemplo.

En materia climática, se aplica a los duros inviernos o a los insoportables temporales que son muy difíciles y peligrosos. Decimos “arreció el temporal” o “el invierno este año está muy recio”.

Es frecuente el empleo de esta palabra para describir situaciones de peligro extremo, como por ejemplo cuando se dice: “El recio combate”.

En Economía, las crisis globales o personales cuando son intensas pueden ser llamadas recias.