Concepto de reflexión

La palabra reflexión proviene en su etimología del latín “reflexionis”, compuesta por el prefijo de reiteración “re” por el verbo “flectere” en el sentido de doblar, más el sufijo “ionis” que denota que se trata de la acción y efecto.

En Física, la reflexión se refiere al cambio direccional de las ondas, lumínicas, de agua o sonoras, que vuelven a su punto de origen, al chocar con una superficie u obstáculo.

En el caso de la luz, cuando llega por el aire con ondas que se denominan rayos reflejos hasta un espejo, se refleja en él. Luego prosigue su camino como rayo reflejado, por el aire, cambiando su dirección. En este caso la reflexión se denomina especular, pues la superficie en la que se refleja es lisa; cuando no lo es, por ejemplo en el caso de la madera, la superficie se ilumina pero la imagen no se visualiza. Por su parte las ondas sonoras, al encontrarse en su camino con un escollo pueden disolverse o reflejarse.

Concepto de reflexión

La reflexión es también lo que nos mueve a volver a poner la atención sobre algo y pensar en consecuencia. Es una capacidad específicamente humana que nos lleva a reconsiderar racionalmente, situaciones, medios, fines y hasta el sentido de nuestra existencia, muy propia del quehacer filosófico. Ejemplos: “Ayer fue un día propicio para la reflexión, estaba solo y decidí cambiar el rumbo de mi vida, para darle un sentido más auténtico” o “Debes reflexionar sobre nuestro matrimonio si quieres continuar con la vida en común, estás mucho tiempo fuera de casa”. La reflexión sobre las propias vivencias, sentimientos e ideas, ahondando en nuestro interior, se denomina introspección.