Concepto de reptiles

Son los animales que predominaron en la era mesozoica, evolucionando y superando a los anfibios (sus antecesores) por su tegumento córneo más fortalecido, un segundo paladar óseo que les permite respirar mientras se alimentan, y la mayoría ponen huevos que pueden desarrollarse en el medio terrestre (muy pocos reptiles son vivíparos).

Los reptiles más conocidos de ese período, son los dinosaurios. Los primeros fueron carnívoros y bípedos, y luego se hicieron cuadrúpedos y herbívoros. Algunos reptiles de ese entonces eran voladores, y otros acuáticos.

Actualmente se los define como vertebrados amniotas (terrestres cuadrúpedos) de temperatura variable, poseedores de un epitelio queratinizado, seco y sin glándulas. Su respiración es pulmonar. Encontramos dentro de los reptiles a serpientes, lagartos, cocodrilos (el reptil más grande es el cocodrilo marino o de estuario, que puede alcanzar hasta 8 metros), tortugas y tuataras (abundantes en Nueva Zelanda y de aspecto parecido a las iguanas).

En algunos reptiles, la dermis se osifica formando un exoesqueleto, como ocurre con el caparazón de las tortugas; y en los cocodrilos, con sus placas ventrales.

La piel sufre mudas periódicas y su coloración puede sufrir variaciones. Algunos ofidios poseen glándulas venenosas dispuestas en pares, debajo y detrás de los ojos, que tienen párpados.

Salvo las tortugas, los reptiles tienen dientes y su olfato está muy desarrollado. Las serpientes tienen poco agudizado el sentido del oído. Son de sangre fría, variando su temperatura de acuerdo al ambiente, aunque les sienta mejor los climas cálidos.

Sus patas son cortas o no poseen extremidades, por lo que deben reptar.