Concepto de rispidez

Rispidez es aquello que tiene la cualidad de ríspido, del latín rhispidum” “re” que indica una reiteración o abundancia más “hispidum” que indica pelo duro y punzante.

La rispidez, en sentido amplio, se aplica a todo aquello que es contrario a lo suave, resultando áspero, molesto, tenso e hiriente, pudiendo aplicarse a las cosas, a los hechos, a las ideas, al carácter, a las palabras, a las relaciones entre individuos o a los sentimientos.

Ejemplos: “Estas sábanas son muy ríspidas, prueba agregarles suavizante en el enjuague”, “Las montañas ríspidas hacían el camino intransitable”, “La rispidez del camino rompía los neumáticos”, “Se vivió un momento ríspido cuando la mujer golpeó a su novio delante de todos”, “Sus ideas son tan ríspidas que resulta ofensivo”, “Su carácter ríspido lo vuelve solitario”, “Sus palabras ríspidas la hicieron llorar” o “Sus ríspidos sentimientos lo han llenado de odio”.

Concepto de ríspido

Es bastante frecuente que la rispidez acompañe cualquier tipo de debates, donde se enfrentan diferentes posiciones, y no se logra un diálogo constructivo, sino que cada uno intenta hacer prevalecer su opinión, por ejemplo: “Los diferentes candidatos políticos se enfrentaron en una ríspida discusión sobre los mejores modos de mejorar la economía del país” o “Fue muy ríspido el enfrentamiento entre los partidarios de legalizar el consumo de drogas y los que se oponen a ello”.

En materia de relaciones entre países, la rispidez suele surgir cuando existen conflictos de intereses, ya sea por soberanía, territorios, manejos económicos, etcétera: “En la Guerra Fría ambos bloques, capitalista y comunista, mantenían una ríspida relación” o “Al no permitir la importación de productos, el Estado generó rispidez con los países que le vendían los productos hasta entonces”.