Concepto de roedor

La palabra roedor proviene en su etimología del latín “rodere” que significa roer. Se denominan roedores en Zoología, a una categoría de mamíferos, llamados también rodentia, generalmente de pequeño porte, aunque los hay gigantes como la ardilla roja europea o la marmota americana, que se destacan por su particular manera de comer (roen) o de desgastar la madera, pues solo poseen dos dientes incisivos que crecen mucho, de modo continuo, de tal manera que sobresalen de sus bocas, y necesitan desgastarlos royendo. Carecen de caninos. Sus dientes afilados tienen forma de cincel.

Los roedores tienen gran poder reproductivo y mucha adaptabilidad al medio, lo que los ubica entre las especies vivientes más numerosas (42 % del total de mamíferos). Son euterios o placentarios, o sea vivíparos que se desarrollan en el útero materno, teniendo un período gestacional corto (en las ratas entre 22 y 24 días, en los conejos 31 días). Son plantígrados (apoyan al caminar toda la planta del pie) o semi plantígrados. Son cuadrúpedos de patas cortas, y de gran pelaje. Su dieta es vegetariana: se alimentan de plantas, semillas y raíces.

Entre los roedores podemos mencionar a los conejos, conejillos de indias, las ardillas, los castores, los ratones, los puercoespines, las marmotas, los lirones y las chinchillas, que se encuentran distribuidos por todo el mundo, siendo algunos considerados plagas como los ratones, exterminan cosechas y transmiten enfermedades. Otros son considerados útiles por el hombre pues satisfacen sus necesidades, algunas puramente estéticas, como las chinchillas que son criadas y salvajemente sacrificadas por su pelaje, o los cobayos, usados para la experimentación científica.