Concepto de rubor

Rubor es un término de origen latino, conformado por el verbo “rubere” que puede traducirse como “estar rojo” ya que el adjetivo “ruber” significa “rojo”, más el sufijo de efecto “or”.

Autores latinos clásicos como Cicerón, emplearon ya “rubor” para referirse a aquello que hacía enrojecer el rostro cuando alguien se avergonzaba.

Es común observar que la cara de la gente, de modo transitorio, toma un color rojizo cuando sufre ciertas emociones, tales como la vergüenza, el enamoramiento, el miedo o la culpa. Ejemplos: “No sabía cómo disimular el rubor de mi rostro cuando la mujer que amo se presentó repentinamente a mi lado”, “José se ruborizó cuando se dio cuenta de que salió apurado a la calle con zapatos que no correspondían al par”, “El político mintió descaradamente sin siquiera ruborizarse” o “El alumno se ruborizó cuando la maestra lo encontró copiándose en un examen”.

Concepto de rubor

El sonrojo para ser considerado no patológico debe ser pasajero, y se produce por la dilatación de los vasos de la sangre, que hace que ésta fluya más raudamente, pues de lo contrario podría responder a alguna enfermedad, como la patología neurológica conocida como enfermedad de Wernicke, caracterizada por la falta de tiamina, o padecer rosácea.

Cuando nos ruborizamos, situación que escapa a nuestro control, sentimos calor en el rostro, por el mayor flujo de sangre en la zona, que puede abarcar sólo los pómulos, o toda la cara, incluyendo las orejas, que también pueden ruborizarse a causa del frío, para mitigarlo. Con respecto a nuestros ancestros primates, todos los estudios demuestran que solo el ser humano tiene la capacidad de ruborizarse.

Como tener color en las mejillas es un síntoma asociado a la buena salud y a la belleza, existen productos cosméticos que colorean las mejillas y se conocen como “rubor”, que pueden adquirirse en las perfumerías en forma de polvo, gel o crema.