Concepto de secreción

La palabra secreción proviene en su etimología del latín “secretio” que designa a la acción y efecto de segregar o sacar al exterior una sustancia. Son los seres vivos o sus células las que realizan este proceso, de modo normal o patológico. Las células son las que conforman por sí mismas o por sus secreciones (exocitosis) a los seres vivos. El aparato de Golgi en las células eucariotas secreta al exterior de la célula las sustancias de desecho.

Las células elaboran sustancias químicas que luego salen al exterior, se secretan, y pueden ser desechos o cumplir funciones como ocurre con las hormonas. En el proceso digestivo, por ejemplo se secretan enzimas (proteínas complejas que sirven para descomponer los alimentos). Las glándulas diseminadas en la mucosa del intestino delgado, secretan jugo intestinal. La secreción biliar contiene sales biliares que son elaboradas por el hígado y sirven para la absorción de los productos de la digestión de las grasas. El jugo pancreático es secretado por los acinos pancreáticos e interviene en los principios inmediatos de la digestión.

Concepto de secreción

Las glándulas son conjuntos de células que producen sustancias que luego liberan. Pueden ser endocrinas cuando al carecer de conducto el producto de la secreción se liberan en los capilares que se halan rodeando las glándulas, por ejemplo, la hipófisis; o exocrinas cuyas secreciones salen al exterior como ocurre con las glándulas sudoríparas.

La nariz secreta una sustancia mucosa en presencia de resfriados, gripe, rinitis alérgica o infecciones bacterianas.

En las mujeres, y en general en las hembras de los mamíferos, la secreción de leche por los pezones es natural en la época del amamantamiento cuando se ha tenido un hijo. A veces suele existir secreción por otras causas, como inflamaciones, medicación, lesiones o tumores.