Concepto de sida

Las siglas SIDA significan: síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Síndrome quiere decir síntomas; inmuno, son las defensas, que acompañado por la palabra deficiencia se traduce como carencia de ellas; y adquirida pues no es una enfermedad genética sino externa al cuerpo, que se introduce en él.

Es una enfermedad viral causada por el virus HIV. Los linfocitos T, son una especie de glóbulos blancos, cuya misión es la estimulación de las células destinadas a la fabricación de anticuerpos, para defender al organismo de las infecciones. El virus HIV ataca selectivamente a los linfocitos T, y por eso el cuerpo infectado con sida, que ocurre cuando esos linfocitos descienden a un nivel inferior a doscientos por mililitro sanguíneo, queda expuesto a contraer enfermedades infecciosas. Muchas veces el virus ingresa al organismo y se mantiene latente durante largos lapsos de tiempo, hasta que finalmente se vuelve activo, pero durante la latencia, la persona infectada puede transmitir la enfermedad. Los síntomas pueden tardar una década en surgir.

El contagio de este virus se da a través de los fluidos corporales, como las secreciones vaginales o el semen, por lo cual siempre se recomienda el uso de preservativos durante las relaciones sexuales, para evitar este problema; a través de la sangre, por lo cual se debe tener especial cuidado con las transfusiones o con compartir jeringas, tanto en casos de vacunación o personas drogadictas, debiéndose usar jeringas descartables. La leche materna también es fuente de transmisión de la enfermedad, pero no la saliva. Un beso no contagia, pero sí un cepillo de dientes pues las encías pueden sangrar, y allí se produce la transmisión. Durante el embarazo y el parto, la madre puede contagiar con el virus a su hijo. Una vez que ingresa al organismo, el virus se multiplica con facilidad.

Eliminar el virus aún es imposible, pero los avances científicos han permitido una mayor calidad de vida y que el avance de la enfermedad pueda controlarse.

El símbolo es un lazo rojo, que significa la responsabilidad y la solidaridad, con respecto a la enfermedad y los enfermos. Fue adoptado en 1996 por el programa de las Naciones Unidas en la lucha contra este flagelo.