Concepto de sosiego

El sosiego se deriva de la acción de sosegar, que procede etimológicamente del latín “sessicare” que a su vez se originó en “sessus” en el sentido de “sentado”.

El sosiego es un anhelado estado mental de relajación, paz y serenidad que pocas veces se consigue por períodos prolongados. Ejemplos: “Por fin tuve unos minutos de sosiego cuando llegué de mi trabajo y pude sentarme a merendar sin prisa y olvidándome de los problemas cotidianos”, “Quiero un poco de sosiego, estos niños me volverán loco” “Luego de una intensa vida laboral me llegó el sosiego con la jubilación” o “Practico yoga para lograr un poco de sosiego en mi existencia”.

Concepto de sosiego

No todos alcanzan el sosiego de la misma manera, ya que para algunos el descanso pasando unas vacaciones en la montaña o el mar, leer un libro, pensar, disfrutar de la familia, pueden traerles sosiego, mientras que a otros tanta paz puede resultarles aburrido y alterar su calma: “Disfruto mucho estas vacaciones tranquilas en este lugar poco concurrido que me trae mucho sosiego, en cambio mi prima se pone muy nerviosa si no hay música, baile y aventuras”.

El sosiego es más propio de las personas maduras o ancianas, ya que los niños o jóvenes tienden a preferir el ruido y la diversión. A esto se refiere el filósofo alemán Wilhelm Schmid, nacido en 1953, en su libro “Sosiego: el arte de envejecer”, donde el sosiego es el elemento necesario para envejecer sin sentirlo como una pérdida, sino como una etapa de plenitud, tan lejano a la idea de la modernidad que ve a la vejez como una enfermedad.

El sosiego puede también estar referido a un lugar o paisaje, que a su vez lo transmite a quien allí está presente: “El sosiego de esta tarde de verano inundó mi alma de paz”.

Su uso pertenece más al ámbito literario que al lenguaje coloquial, donde preferimos usar los términos calma o tranquilidad.