Concepto de supuración

La palabra supuración reconoce su origen etimológico en el latín “suppuratĭonis”, que hace referencia tanta a la acción como al efecto del verbo supurar, que alude a la producción de pus (líquido espeso de color amarillento) y su eliminación.

Es un vocablo de uso frecuente en medicina y veterinaria, donde varias patologías presentan este estado. Una herida en la piel por ejemplo puede evolucionar de modo satisfactorio, o pude infectarse por obra de organismos piogénicos, cuando no ha sido bien limpiada y desinfectada. El azúcar es un buen remedio natural para evitar que las heridas se infecten y supuren. En casos menos frecuentes se producen supuraciones sin haber infecciones, como en las necrosis de los tejidos.

Concepto de supuración

El canal auditivo también es propenso a supurar a causa de infecciones, lo que ocasiona las dolorosas otitis. Conviene colocar externamente un apósito (gasa estéril) y acostar al enfermo de costado con el oído enfermo hacia abajo para que pueda drenar, hasta que llegue el médico. No conviene limpiar con algodón dentro del oído, ni colocar gotitas. El profesional aconsejará lo adecuado en cada caso particular, prescribiendo generalmente la administración de antibióticos.

En las apendicitis, se produce la obstrucción del humen apendicular, comprimiendo los conductos linfáticos. El edema y la mucosidad que se forma, en contacto con las bacterias genera la aparición de pus. Cuando las bacterias, destruyen, al colonizar, la pared del apéndice, aparece el dolor en la fosa ilíaca derecha, con apendicitis supurada.

La artritis supurada aguda es considerada dentro de las emergencias médicas y ocurre cuando las bacterias (estafilococos, estreptococos o gonococos) infectan las articulaciones.