Concepto de tejido

La palabra tejido hace referencia tanto a las telas que se obtienen de entrelazar hilos, fibras o lanas, logrando una manufactura de consistencia blanda y flexible, como al término biológico que designa a una organización estructural conformada por células diferenciadas funcionalmente. Las células para cumplir esa función específica realizan adaptaciones celulares.

En esta última acepción del término tejido, lo hallamos tanto en organismos animales como vegetales.

Los tejidos vegetales pueden agruparse en: 1. Tejidos embrionales, tanto primarios como secundarios o meristemas; formados por células embrionarias pequeñas con función reproductiva, necesarias para el desarrollo de la planta. Se ubican en el ápice de las raíces y en las yemas del tallo. 2. Tejidos parenquimáticos, generalmente no reproducibles, con células de mayor tamaño, con diversas funciones, como las de almacenamiento de agua y sustancias. 3. Tejido epidérmico, con células incoloras, que sirven para el intercambio de gases y protección, que se sustituyen, luego de un año, en los tallos y raíces, por el tejido suberoso, que la protege más eficazmente. 4. Tejidos conductores, para la conducción de la savia. 5. Mecánicos o de sostén, que dan solidez a la planta y 6. Tejidos secretores.

En los animales pueden reconocerse: 1. El tejido epitelial, que recubre superficies externas o internas. 2. El adiposo, con reserva de grasa, con función de protección hacia el frío. 3. El muscular, con función de contracción y estiramiento. 4. El nervioso, transmisor de impulsos nerviosos. 5. El conjuntivo, con función de otorgar volumen, sostén, de conectar con vasos sanguíneos y tendones, y de reserva del tejido adiposo. 6. El cartilaginoso, con células ubicadas en los huesos y 7. El tejido óseo, conformado por células ubicadas en lagunas óseas, denominadas osteoblastos.