Concepto de tempestad

Tempestad es un sustantivo abstracto, que procede etimológicamente del latín “tempestātis”, que pasó de referirse a una oportunidad que se presenta en un lapso de tiempo dado, a designar una condición meteorológica adversa y duradera, que puede suscitar peligro, pudiendo ocurrir en el mar o en la tierra. La tempestad puede estar caracterizada por lluvias torrenciales, fuertes vientos y/o copiosas nevadas o granizadas. Se distingue de una tormenta en que estas son de poca duración mientras las tempestades suelen ser más prolongadas. Ejemplos: “Este mal tiempo ya dura varios días, impide realizar tareas al aire libre, pues los intensos vientos, los relámpagos y la lluvia, generan mucho temor en la población. Ya dejó de ser una tormenta pasajera para convertirse en una tempestad” o “La tempestad agitó de tal modo las aguas bravías del océano, que el buque naufragó, dejando como saldo muchos muertos y desaparecidos”.

Concepto de tempestad

“La Tempestad” es el título de una obra teatral del dramaturgo y poeta inglés, William Shakespeare, que fue por primera vez representada en el palacio londinense de Whitehall en el año 1611.

La tempestad, como fenómeno meteorológico, es la que da inicio a la obra. El protagonista es el duque de Milán, Próspero, quien se ha exiliado por obra de su hermano, el usurpador Antonio, en una isla remota y desierta, a la que llega a causa de un naufragio, y donde se dedicará a la lectura y a planear su venganza ayudado por espíritus a los que logra convocar a través de la magia, a la que renunciará al igual que lo hace con su rencor, al final de la historia.

Como estado anímico, se habla de tempestad cuando hay una gran exaltación espiritual, capaz de generar odios, furias y raptos de violencia incontrolables, por ejemplo: “La tempestad se desató en su interior al reconocer al violador y se abalanzó sobre él con un cuchillo, dispuesta a matarlo”.