Concepto de tenacidad

Tenacidad se refiere a la cualidad de ser tenaz, que proviene etimológicamente de “tenax” que significa apretar o agarrar.

Se aplica a las personas que se esfuerzan fervorosamente para al logro de lo que desean (agarran o aprietan sus propósitos y no los abandonan). Al igual que una tenaza, palabra con la cual comparten su etimología aprisionan el objeto o deseo a alcanzar. Alguien que posee tenacidad es perseverante, constante y obstinado. La tenacidad es una virtud que permite que la gente que la posee, triunfe, pues se sobrepone a las adversidades y sigue firme en su propósito hacia la meta propuesta.

También se aplica a las fuerzas naturales como cuando decimos “el viento sopló con tenacidad” o “el hornero tenazmente construyó su casita”.

La tenacidad es una cualidad de los minerales u otras materias, que representan internamente su cohesión en cuanto a sus partículas, que les permite oponer resistencia a sus variaciones, impidiendo romperse, doblarse, quebrarse o desgranarse. Los materiales tenaces son aquellos que antes de fracturarse absorben energía. Por ejemplo el acero, o el hierro son materiales tenaces. La tenacidad tiene una relación directamente proporcional a la ductilidad, o capacidad de estiramiento. Cuanto más dúctil es un material, más tenacidad posee. La tenacidad hace referencia a la cantidad de absorción de energía, la ductilidad a la cantidad de deformaciones. Los materiales que no son dúctiles se llaman frágiles. Lo tenaz es lo inverso a lo frágil, que significa que puede romperse con facilidad o ser convertido en polvo.