Concepto de ternura

La palabra ternura es un sustantivo abstracto que alude a la cualidad de tierno, que deriva en su etimología del latín “tenerum”, con el significado de delicado, suave o cariñoso.

La ternura es un sentimiento afectuoso y desinteresado, que nos impulsa a amar, proteger y cuidar a un objeto o sujeto, que se nos presenta delicado, frágil y necesitado de tutela y amparo. Por ejemplo: “estos adornos de porcelana tan pequeños y frágiles me provocan mucha ternura”, “tu hijito es una ternura, tan chiquito y sin embargo, protege a sus hermanitos menores”, “el dibujo de Juan me inspiró mucha ternura, representaba a su propia madre ayudando a los necesitados” o “el cachorrito abandonado, con su ternura, conquistó mi corazón y lo llevé a mi casa”.

Concepto de ternura

Sentir ternura ennoblece al ser humano y lo hace participar de los valores superiores, que deben ser los éticos en una escala satisfactoria, expresando sus afectos de modo positivo. Sin embargo la ternura no se nos presenta como el reconocimiento del otro como inferior, sino como algo o alguien sumamente valioso que necesitamos tutelar, y del que intentaremos alejar la maldad. La ternura, que implica empatía, es frecuente entre padres e hijos, entre amigos, entre enamorados, entre hermanos, pero también entre animales, como cuando vemos a dos o más de ellos, jugando despreocupadamente o haciéndose caricias inocentes. En la ternura no hay cabida para el egoísmo ni para los intereses pasionales, económicos o mezquinos. Quien brinda ternura y la reconoce en el mundo que lo rodea, es, sin lugar a dudas, un ser que ennoblece este mundo.

Un modelo pedagógico interesante es el de la ternura, que estimula al uso del cariño para educar, en el ámbito informal y formal, dejando fuera el autoritarismo, y privilegiando el trato afectuoso, comprensivo y amable entre quienes integran la dupla educando-educador en el proceso pedagógico.