Concepto de timidez

La palabra timidez, gramaticalmente, es un sustantivo abstracto, que corresponde al adjetivo tímido, vocablo a su vez derivado etimológicamente del latín “timĭdus” que literalmente significa “tener miedo”.

La timidez constituye un rasgo característico de la personalidad, no una enfermedad, que cuando es moderada pasa inadvertida, y hasta es virtuosa, para poner freno a la extroversión; pero en casos graves puede afectar la vida social del individuo, ya que el tímido se muestra avergonzado, retraído, introvertido y poco comunicativo. En general son personas reflexivas, observadoras y estudiosas, que desarrollan una rica vida interior, que en muchos casos se vuelca en la ciencia, la literatura o el arte.

Concepto de timidez

El tímido posee una baja autoestima que debe reforzarse. Esto puede tener un origen temperamental (biológico) y/o también ser producto de la experiencia social. Es importante fomentar la confianza en sí mismo, y la creencia en que los demás lo respetan, o que en caso de no hacerlo, existen medios legales para que lo hagan. Por ejemplo, un niño que en la escuela los compañeros lo hacen objeto de sus burlas, es probable que adquiera esta personalidad si nadie toma medidas contra quienes lo agreden; pero la evitará si los docentes invitan a los niños a la reflexión y logran que la dignidad de la víctima no sea violada.

El tímido le teme a la opinión de los demás, a hacer el ridículo, y por eso no se expresa en las comunicaciones cara a cara; pero suele serle más fácil hacerlo por escrito. El tímido es un buen consejero y alguien que sabe escuchar.

Es muy importante para ayudar al tímido la colaboración familiar. Un niño debe ser educado en la tolerancia, el diálogo, la comprensión, la confianza, evitando tanto la sobreprotección como el abandono. Se lo debe acompañar en el logro de sus metas, brindándole apoyo y aliento; haciéndolos sentir que son importantes y valiosos tanto en el triunfo como en la derrota, que no es más que una nueva posibilidad de intento. Existen muchas terapias para tratar el problema profesionalmente.

Hay personas que solo son tímidas en situaciones no usuales, como cuando deben hablar en público; y otros que son tímidos en su vida privada, y se desinhiben ante la audiencia, poniéndole una máscara a su verdadera personalidad, como ocurre con muchos actores.

Externamente las personas tímidas lo manifiestan bajando la vista, ruborizándose, padeciendo en casos más graves sudoración y taquicardia. Ciertos trastornos se retroalimentan como ocurre con la tartamudez, que provoca timidez; y a su vez ésta refuerza el problema, y genera aislamiento.