Concepto de torpeza

La torpeza es el resultado de la acción del torpe, palabra que proviene del latín “turpis” y alude a algo feo, inmoral o poco digno. En Roma, por ejemplo, cuando alguien se había enriquecido por un motivo inmoral podía ser demandado por una “condictio” que se llamaba “ob turpen causa”.

Sin embargo popularmente se asoció torpeza al verbo latino “torpeo” que se relaciona con movimientos lentos, inhábiles e imprecisos, aplicándose a un pez llamado por ello “torpedo”, conocido también como raya, que provoca en sus presas o enemigos una descarga paralizante, dejándolos aturdidos o “torpes”, significación que es la más difundida.

Empleamos generalmente la palabra torpe en este último sentido, para referirnos a aquel animal que no controla bien sus movimientos físicos, o en el caso de las personas, además, se aplica a quien no razona correctamente, equivocándose por su sola mala comprensión del hecho o situación: “El bebé comienza a caminar con torpeza”, o “Juan es muy torpe en Matemática”.

En Medicina, el síndrome del niño torpe o dispraxia, provocado por inmadurez neuronal, traumatismos o lesiones cerebrales, ocasiona que el niño que lo padece presente una inteligencia normal pero falta de coordinación motora, lo que dificulta gravemente su rendimiento escolar.

En el ámbito del Derecho, el error o falso conocimiento de algo, cuando existe razón para el equívoco puede eximir de responsabilidad, pero no cuando el motivo se debió a la falta de precauciones por parte de la persona que lo alega, ya que rige el principio de que nadie puede alegar su propia torpeza.