Concepto de tranquilidad

Tranquilidad es un sustantivo abstracto, que se deriva etimológicamente del latín “tranquilitas”, vocablo integrado por el prefijo “trans” que alude a lo que está “más allá” y el adjetivo “quiesc” que significa “tranquilo” o “calmado”.

La tranquilidad puede referirse a un lugar donde no existan ruidos fuertes, ni peligros aparentes, ni movimientos violentos, por ejemplo: “La tranquilidad de mi hogar se quebró cuando irrumpieron los mal vivientes”, “El oleaje está tranquilo por eso no hay demasiado peligro”, “la fiesta está muy tranquila, le faltaría un poco más música y baile” o “El paisaje era muy tranquilo, con un arroyo manso, vegetación cuidada y clima templado”.

Concepto de tranquilidad

En la Luna, el primer alunizaje (el del Apolo XI) que se produjo el 20 de julio de 1969, se realizó en un extenso lugar llano, que fue bautizado Base Tranquilidad o Mar de la Tranquilidad, que en realidad no es una masa de agua sino una desolada y polvorienta planicie. Los mares lunares son cuencas bajas y circulares que contienen lava.

Tranquilidad es también un estado del ánimo sosegado, exento de tensiones y donde reina la paz. Quien está tranquilo no sufre estrés y su psiquis no está alterada, lo que también contribuye al bienestar físico. Sin embargo es difícil que la tranquilidad sea un estado permanente ya que existen situaciones que tienden a alterarla, por ejemplo, enfermedades, pérdidas laborales o afectivas, accidentes, etcétera. La ajetreada vida moderna en las grandes ciudades poco contribuye a que tengamos una existencia apacible y tranquila.

Las personalidades tranquilas son aquellas que ejercen sobre sus emociones autocontrol, son serenos y calmados. En esto influyen factores genéticos y ambientales.

Para la filosofía helenística que se desarrolló entre fines del siglo IV antes de Cristo (muerte de Alejandro Magno en el 323 antes de Cristo) al siglo II antes de Cristo (cuando los romanos invaden Macedonia) la tranquilidad se logra cuando el conocimiento ha sido satisfecho. Por eso solo los sabios, para ellos, podían gozar de paz interior y tranquilidad.