Concepto de trueno

La palabra trueno es el efecto del verbo tronar, que proviene en su etimología del latín “tonare”.

Entre los dioses mitológicos nórdicos y germánicos encontramos a Thor, dios del trueno, simbolizado con un martillo de guerra, capaz de controlar el clima y las acciones bélicas, que fue demonizado con el advenimiento del cristianismo.

Los truenos son esos ruidos más o menos intensos que sentimos cuando hay tormentas. Son causados por las chispas de electricidad estática, que se producen por la frotación dentro de una nube de las gotas de agua y los cristales de hielo. Estas nubes que contienen rayos son hinchadas, oscuras y muy altas. Cuando la descarga se produce dentro de la nube o entre nubes, no sentimos ruido por la distancia, y se generan relámpagos; pero cuando se dirige de la nube hacia el suelo, se transforma en un rayo ahorquillado, emitiendo inmensas ondas de choque que generan el ruido del trueno. Al pasar el rayo, el aire por el que atraviesa alcanza altísimas temperaturas, cinco veces mayores a las del Sol. Ese aire se expande combinándose con el aire frío que lo circunda, y entonces se contrae, por los cambios de temperatura y con esos cambios genera las ondas de choque antes referidas, productoras del trueno.

Concepto de trueno

Vemos la luz del rayo antes de lo que sentimos el ruido del trueno pues la luz es más rápida que la trayectoria de las ondas de choque, que es de aproximadamente doce kilómetros por segundo, aunque es más rápido que las ondas sonoras, pues de lo contrario tardaríamos mucho más en escuchar el trueno luego de observar la luminosidad del rayo.