Concepto de venal

Del latín “venalis”, venal es un adjetivo, integrado por el sustantivo latino “venum” en el sentido de “venta” más el sufijo “alis” que indica relación.

Alguien venial es aquel que vende sus ideas o acciones a cambio de un precio, dejándose sobornar. Si el que recibe la dádiva a cambio de un favor, es un funcionario público, se configura un delito llamado cohecho.

La venalidad en la ocupación de los cargos públicos por un precio fue un sistema que aplicó Francia durante la Edad Media y la Edad Moderna, como un medio para recaudar dinero para el tesoro público. Comenzaron vendiendo cargos de notarios y escribanos y luego de jueces. En el siglo XV la venta de cargos fue prohibida por el rey francés Luis XII, pero él mismo, luego por cuestiones financieras debió vender cargos en Hacienda. Se creó en 1522 una oficina de partidas eventuales donde se cobraba por los cargos otorgados, aunque antes de asumir los funcionaros juraban no haber pagado nada, cometiendo perjurio. En el siglo XVIII Fue el filósofo iluminista Montesquieu el que defendió la venalidad de los cargos estatales pues así según él se convertían los cargos, en oficios familiares. La venalidad fue prohibida luego de la revolución Francesa, pero Napoleón la reestableció parcialmente.

Concepto de venal

“El Sonido del dinero” es un libro de Francisco Andujar Castillo cuya temática versa sobre la venalidad con que se adjudicaron los empleos militares en España durante el siglo XVIII, a personas inexpertas pero con poder económico.

En las proclamas que efectuaron los dictadores argentinos se acusaron en general a los gobiernos depuestos de venalidad, entre otros, al gobierno de Castillo, a quien los golpistas derrocaron en 1943.

En Economía el valor venal de un bien usado es el que fija en dinero un tasador, teniendo en cuenta su estado, su antigüedad, además de lo que fija la oferta y la demanda.

En otro sentido, y en el campo de la Medicina y la Veterinaria, venal puede estar referido a lo relacionado con las venas (vasos sanguíneos que sirven para conducir la sangre desde los capilares hacia el corazón).